Se confirma que las derechas irán juntas bajo las siglas del PP en las provincias de Cádiz, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Valencia, Castellón y Baleares. Y bajo las siglas de los ultras de VOX en Gipuzkoa, Girona y Tarragona.
REDACCIÓN
En un movimiento que confirma la
deriva hacia la derecha más reaccionaria del Partido Popular en la provincia de
Cádiz, la formación conservadora ha cerrado un acuerdo electoral definitivo con
la extrema derecha de Vox para presentar una lista conjunta al Senado por la
circunscripción de Cádiz.
Esta coalición instrumental, que
los colectivos sociales y las fuerzas progresistas de la provincia ya califican
como el "pacto de la vergüenza", busca maximizar el control
institucional de las derechas y bloquear las políticas de avance social y
laboral que benefician a la clase trabajadora española y gaditana.
La alianza no ha sorprendido a
los analistas políticos, toda vez que ya se veía venir la complicidad en
ayuntamientos y municipios. Es evidente que la extrema derecha se ve reflejada
en las siglas del PP, hasta el punto de integrarse dentro del PP, por tanto, PP
y VOX ya son lo mismo en la provincia de Cádiz, al menos en lo que el Senado se
refiere.
La realidad es que esta noticia ha
encendido las alarmas de las organizaciones sindicales, feministas y
ecologistas de la Bahía de Cádiz y el marco de Jerez. Desde los sectores de la
izquierda se denuncia que este movimiento estratégico evidencia la sumisión
ideológica del PP de Cádiz ante los postulados más retrógrados de Vox,
asumiendo su agenda de recortes en libertades públicas, la negación de la
violencia machista y el desmantelamiento de los servicios públicos esenciales
en una provincia especialmente castigada por el desempleo y la precariedad.
Además, en el caso de El Puerto
de Santa María este acuerdo chirría aún más por las evidentes malas relaciones
que tienen los integrantes del Partido Popular, ahora en el gobierno, con los 3
concejales de VOX en la oposición, donde las salidas de tono, los descalificativos y los insultos entre
unos y otros son la tónica general en cada sesión plenaria y fuera de ella.
En cuanto al pacto provincial, representantes del bloque
progresista de Cádiz han tardado pocos minutos en reaccionar, señalando que
esta candidatura única para la Cámara Alta no es una unión por el futuro de
Cádiz, sino un "frente del miedo, diseñado en los despachos para frenar
leyes clave como la reforma laboral, las subidas de las pensiones y la
protección de los entornos naturales de la provincia, como el Parque Natural de
Doñana, Los Alcornocales o Los Toruños".
Con esta maniobra, el PP y Vox fían su estrategia a la
concentración del voto conservador, dejando claro que el ala moderada de los
populares gaditanos ha desaparecido por completo en favor de un bloque
radicalizado que amenaza los derechos conquistados por la ciudadanía en los
últimos años.
La lista del PP al Senado en la provincia queda de la
siguiente forma:
Jacinto
Muñoz Madrid (PP)
M.ª Carmen Pérez
Becerra (PP)
Enrique García-Máiquez
(VOX)
