Aumentan las quejas por el estado de los autobuses

La Flave recoge numerosas quejas ciudadanas por el estado que presentan los autobuses urbanos y lamenta que el servicio no se encuentra a la altura de lo que la ciudad necesita 

Un cartel anuncia que el sistema de parada no funciona y hay que pedirlo verbalmente al conductor

REDACCIÓN

La junta directiva de la Federación Local de Asociaciones Vecinales (Flave) ‘Sol y Mar’ lamenta que "este verano los portuenses y usuarios hayan tenido que sufrir los problemas derivados del mal estado de los autobuses urbanos".

Según informa la entidad "los ciudadanos nos han trasladado quejas con respecto al estado de los autobuses, a la falta de seguridad, las constantes averías, al incumplimiento en los horarios, los problemas con el aire acondicionado en pleno verano, etcétera". Además, señalan que "los retrasos debido a los problemas derivados del mal estado de los autobuses se han incrementado hasta en 40 minutos, cuando hay usuarios que necesitan el transporte público para llegar al trabajo o a citas médicas".

En cuanto al aire acondicionado, con las altas temperaturas que se han venido registrando, lamentan que "no solo no ha funcionado, sino que el agua ha caído por las sillas, llegando hasta el suelo. E incluso los ciudadanos han tenido que pedir la parada de viva voz al conductor por falta de funcionamiento de los sistemas de paradas o los propios conductores, en algunas ocasiones, han tenido que bajarse para accionar manualmente las puertas".

Agua del aire acondicionado en los asientos y el suelo

Desde la Flave indican que "agosto terminó con los autobuses cayéndose a pedazos, sin que ninguno se libre". Septiembre ha comenzado con la misma flota de autobuses y con el servicio gratis, pero señalan desde la entidad "no se sabe cuánto tiempo, por lo menos hasta que lleguen los autobuses nuevos". Para la federación esta medida "es insuficiente, ya que se trata de una estrategia del equipo de gobierno para no asumir ni reconocer los múltiples fallos que existen".

En definitiva, concluyen que "El Puerto no se puede permitir el lujo de tener un servicio deficiente que pagan todos los portuenses y que no cumplen los requisitos mínimos. Además, se trata de un motivo más de vergüenza para la imagen de una ciudad que dobla su población en verano y ha demostrado no estar a la altura".