Los autobuses presentados por Germán Beardo son dos Volvos modelo 7900H con 12 años de antigüedad y provenientes de prestar servicio en San Sebastián de los Reyes
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| Imagen de los dos autobuses alquilados durante la presentación oficial |
REDACCIÓN
Ante la dramática situación que está viviendo El Puerto con el servicio de autobús, con constantes averías y sin contrato desde hace años, el alcalde, Germán Beardo, ha anunciado el alquiler provisional de dos autobuses que intentarán paliar la situación, al menos, hasta el verano.
Según datos proporcionados por la Dirección General de Tráfico estos autobuses, marca Volvo, modelo 7900 Híbrido -diesel-, se matricularon por primera vez en julio del año 2015, por tanto no son nuevos. De hecho, llevan ya casi 12 años prestando servicio y haciendo kilómetros en otras poblaciones, en concreto, según distintas fuentes, en San Sebastián de los Reyes, Madrid.
Germán Beardo, tras sus 7 años de mandato y actualmente con un gobierno de mayoría absoluta, toma esta decisión al no conseguir, por ahora y tras años en precario, hacer un contrato de transportes que permita renovar toda la flota y modernizar el servicio hacia un modelo eficiente con autobuses eléctricos, tal y como están haciendo las grandes ciudades.
Las virtudes de estos autobuses, según el primer edil, son aires acondicionados que funcionan y el pago con tarjeta, generando controversia ésta última, ya que desde el pasado año se lleva anunciando la prestación del servicio de manera gratuita para los portuenses, como ya hace el Ayuntamiento de San Fernando, cuestión que han vinculado a la nueva licitación.
Cabe recordar que Damas Grupo Interbus gestiona el servicio en El Puerto sin contrato en vigor, facturando por los servicios prestados, situación que no permite hacer inversiones ni mejoras en los autobuses de El Puerto y que acarrea constantes conflictos con el Consistorio, ya que desde el Servicio de Intervención, donde se fiscaliza a través de habilitados nacionales las cuentas municipales, reparan el gasto al no tener contrato, además de no admitir en ocasiones los importes de las facturas presentadas por la empresa.
