El gobierno de Germán Beardo sigue sin instalar el contenedor de orgánicos, a pesar de su obligatoriedad. Ya otras ciudades lo tienen implantado y en funcionamiento
REDACCIÓN
La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, establece la implantación de la recogida separada de la fracción orgánica como mandato obligatorio para todos los municipios. Esto es, la instalación del contenedor marrón para los residuos orgánicos biodegradables, como restos de comida y jardinería que se transforman en abono. Sin embargo, en el caso de El Puerto de Santa María esta obligatoriedad aún no se ha cumplido, a pesar de llevar más de 1 año el nuevo contrato en vigor y de que se estén sustituyendo los contenedores por otros nuevos.
Ciudades de nuestro entorno como Chiclana de la Frontera o Jerez de la Frontera ya han implantado o están implantando los famosos contenedores marrones, que hacen que se diferencien los restos de orgánicos, es decir el contenedor gris del marrón.
Esta tardanza en la implantación en el territorio portuense ha ayudado a incrementar los problemas en la recogida de residuos ya existentes, pues los nuevos contenedores aparentemente tienen menor capacidad y la instalación del marrón podría aliviar esta situación que estamos viviendo, donde es habitual que las bolsas de basura queden fuera del contenedor dadas las dificultades que están encontrando muchos portuenses para depositarlas dentro.