Entre los numerosos problemas que están sufriendo, se encuentran materiales de baja calidad, estructuras deficientemente instaladas y limitaciones técnicas, además de la falta de implicación del Ayuntamiento
La Feria de Primavera y Fiesta del Vino Fino comienza el próximo
miércoles con el encendido del alumbrado, pero ya el lunes se celebra el inicio
oficioso de la misma con el tradicional pregón de Helo-Libo. Sin embargo, el
montaje de la feria en el recinto de Las Banderas, que no está todo lo avanzado que debería estar, está
siendo además un auténtico calvario este año, y así lo atestiguan los caseteros
con los que este medio ha podido contactar.
Uno de los caseteros, que ha preferido mantener el
anonimato, ha expresado su "malestar y vergüenza" ante la situación que se está
viviendo este año con el montaje, señalando tanto "deficiencias
organizativas" como "la falta de implicación del Ayuntamiento", lo que agrava
aún más la situación.
Según ha relatado, "los caseteros somos quienes realmente
levantamos la feria, con nuestro esfuerzo, tiempo y dinero, pero cada año nos
sentimos más abandonados". En este sentido, critica que la atención
institucional se centre en aspectos superficiales, como la imagen de la caseta
municipal, mientras se descuidan cuestiones fundamentales para el correcto
funcionamiento de la feria.
Este casetero denuncia que la reciente bajada de tasas "no
ha sido más que una medida para acallar las quejas", ya que, paralelamente, se
ha implantado un nuevo contrato de casetas más costoso y adjudicado a una
empresa que, según asegura, "no está cumpliendo con los estándares necesarios".
Por ello, sostiene que "al final, lo que no se paga por un lado, se acaba
pagando por otro: si bajan las tasas, pero sube el coste del contrato, la
diferencia sale del presupuesto municipal, es decir, del bolsillo de todos los
portuenses".
Entre los numerosos problemas que están sufriendo, se
encuentran materiales de baja calidad, estructuras deficientemente instaladas y
limitaciones técnicas que dificultan el montaje tradicional. "Nos dicen que no
podemos clavar nada en la chapa porque son materiales nuevos, pero las casetas
no están preparadas para trabajar así".
Además, los caseteros lamentan la ausencia de comunicación
previa que ha tenido el gobierno local con ellos, señalando que "no hemos
tenido ni una sola reunión para conocer cómo serían las nuevas casetas, ni se
ha hecho una muestra previa, como sí ocurre en otras ciudades cuando cambian de
empresa. Aquí nos lo hemos encontrado todo de golpe, mal y tarde".
En cuanto a otros años, y recordando a la empresa local que se encargaba del montaje, ha indicado que "muchos vamos a echar de
menos a la empresa portuense de toda la vida. Fue muy criticada en su momento,
pero ahora hay quien la añora viendo la situación actual".
Por último, ha hecho referencia a la actitud mostrada por
los responsables municipales en encuentros con el sector, manifestando su
malestar porque "hemos tenido que escuchar declaraciones en tono desafiante,
asegurando que se gestionan mejor las licitaciones que en otras ciudades. Pero,
a la vista de los resultados, creemos que hay poco de qué presumir".
Para concluir ha indicado: "La feria no es
solo una foto ni un decorado. Es el trabajo de muchas personas que la hacen
posible. Sin caseteros, esto no funciona. Y lo que sentimos este año, por
encima de todo, es vergüenza".
