La hija de una anciana de la residencia de Las Banderas denuncia el impacto del Puro Latino en los residentes
Pide el cambio de ubicación del festival para futuras ediciones y destaca que "el derecho al ocio nunca puede prevalecer sobre el derecho al descanso, la salud, la dignidad y el bienestar de quienes más protección necesitan"
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| Imagen del escenario principal del festival Puro Latino |
M.ª Nieves Perdigones, una vecina portuense que tiene a su
madre en la residencia de mayores ubicada en Las Banderas, la residencia REIFS,
ha manifestado su “profunda preocupación e indignación por la ubicación elegida
para el escenario principal del festival Puro Latino, situado a escasos metros de la Residencia, donde
residen entre 400 y 500 personas mayores, muchas de ellas en situación de
especial vulnerabilidad”.
La afectada se muestra especialmente indignada por que, como
destaca, “resulta difícil entender cómo puede autorizarse un evento de estas características
junto a un centro residencial que necesita tranquilidad, descanso y unas condiciones
ambientales adecuadas para garantizar el bienestar y la salud de sus residentes”.
Y explica que, durante la celebración del festival, desde ayer jueves y hasta
la madrugada del domingo, “el volumen de la música alcanza niveles
extremadamente elevados, haciendo prácticamente imposible el descanso de las
personas mayores y alterando gravemente su calidad de vida”.
A ello hay que sumar “la masiva afluencia de público, que
provoca importantes problemas de acceso para familiares, trabajadores y
servicios, ya que desde la carretera de Sanlúcar no se puede acceder. Y además,
son frecuentes las escenas de personas orinando en las inmediaciones de la
residencia, la acumulación de basura y suciedad, y, en general, un ambiente completamente
incompatible con el respeto y la dignidad que merecen nuestros mayores”.
En este punto, M.ª Nieves Perdigones ha querido dejar claro
que “esta denuncia no pretende cuestionar la celebración de un festival que
aporta actividad cultural, turística y económica a la ciudad”, y matiza que “lo
que se cuestiona es la idoneidad de su ubicación, cuando existen alternativas
que permitirían compatibilizar el ocio con el derecho al descanso y a la
protección de las personas más vulnerables”.
La afectada también señala que “familiares, trabajadores y
numerosas personas vinculadas a la residencia han expresado su malestar por una
situación que consideran inadmisible. No es razonable que cientos de residentes
tengan que soportar durante horas, e incluso durante varios días, un nivel de
ruido tan intenso y unas condiciones ambientales tan perjudiciales”.
Por todo ello, pide al Ayuntamiento que “revise la ubicación
del festival para futuras ediciones y valore si un evento de estas dimensiones
debe celebrarse junto a una residencia de mayores”, indicando que “el derecho
al ocio nunca puede prevalecer sobre el derecho al descanso, la salud, la
dignidad y el bienestar de quienes más protección necesitan”.
Para finalizar, asegura confiar en que el Ayuntamiento “actuará
con sensibilidad, responsabilidad y sentido común para evitar que esta
situación vuelva a repetirse”.
